El Ayuntamiento de Madrid admitió que la consultora Savills, presidida por el hermano de Esperanza Aguirre, infló los ingresos previstos para las arcas públicas de 98,6 a 1,46 millones anuales, mientras la oposición acusa a Almeida de actuar como «mayordomo» de Florentino Pérez.
El pasado mes de septiembre, el Ayuntamiento de Madrid aprobó inicialmente la recalificación de 1,2 millones de metros cuadrados de terrenos del Real Madrid en Valdebebas para permitir la construcción de oficinas, hoteles, un hospital privado y residencias de estudiantes, entre otros usos lucrativos. Para justificar que la operación no sería una carga para el consistorio, el gobierno de José Luis Martínez-Almeida encargó un estudio económico a la consultora Savills. Ese informe, sin embargo, contenía un error de cálculo que este lunes el propio alcalde se vio obligado a reconocer.
El fallo, revelado por El País y la Cadena SER, se localiza en la estimación del Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE) derivado del alquiler de los futuros edificios. El documento afirmaba aplicar un 0,1 % al valor catastral de las superficies arrendables, estimado en 980,8 millones de euros. Sin embargo, la operación consignada multiplicaba esa cifra por 0,1 —equivalente al 10 %— en lugar de por 0,001. El resultado era una previsión de ingresos por IAE de 98 millones de euros anuales, cuando la cifra correcta era de 980.894 euros.
Al corregir ese error, el beneficio anual previsto para el Ayuntamiento, una vez descontados los gastos municipales, cae de los 98,6 millones que figuraban en el informe a tan solo 1,46 millones de euros. Es decir, el margen que justificaba la operación como un gran negocio para las arcas públicas queda reducido a una cantidad prácticamente simbólica en el contexto de una actuación urbanística de esta magnitud.
Martínez-Almeida calificó el fallo como «un error material indiscutible», pero negó que tenga «consecuencias prácticas», porque, según su versión, el Ayuntamiento iba a cobrar «lo que hay que cobrar, no lo que ponía en ese informe». El alcalde no explicó cómo se corregirá el documento ni si la rectificación retrasará la tramitación urbanística.
La oposición ha endurecido sus críticas. Más Madrid ha calificado la operación de «pelotazo» urbanístico y ha anunciado que buscará vías legales para frenarla. En el plano político, las acusaciones de servilismo hacia el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, no son nuevas: ya en 2023 el candidato de Podemos, Roberto Sotomayor, llamó a Almeida «mayordomo» de Florentino Pérez por los contratos públicos que las empresas del empresario mantienen con el Consistorio.
El señalamiento adquiere ahora un matiz adicional. La empresa que elaboró el informe erróneo, Savills Consultores Real Estate —antes Aguirre Newman—, está presidida por Santiago Aguirre Gil de Biedma, hermano de la expresidenta madrileña Esperanza Aguirre. Según informó elDiario.es, el Ayuntamiento adjudicó a dedo ese contrato por 8.700 euros, y la misma consultora habría participado previamente en la presentación que el Real Madrid utilizó para convencer al consistorio de la operación. La conjunción del error millonario, la adjudicación directa y el vínculo familiar ha convertido un expediente urbanístico en un problema político de primer orden para Almeida, que ahora defiende que la operación sigue siendo «buena para la ciudad» pese a que el beneficio económico que la justificaba ha quedado reducido a casi nada.





