spot_img

Éa, Éa, Éa, ya sabes como sigue…

Destacadas

Por Sergio J.
Arrancaba el encuentro en el estadio conocido como «el infierno griego madrileño» o «la Bombonera capitalina» con el habitual lleno completo y una afición que no para de alentar a los suyos desde antes del encuentro hasta bien terminado el mismo… jajajaja, no hombre no, menuda basura de equipo y menuda vergüenza de afición. He visto que están de obras en el estadio, ¿qué están haciendo? ¿quitando gradas? Desde luego le sobran prácticamente todas.

Pues hice todo lo posible por permanecer despierto, pero justo en el momento en el que el árbitro pitó el inicio caí como si me hubiesen dado un tiro de gracia. Me desperté y estaba en la pantalla Javi del Rayo, pensé que era una pesadilla, pero no, era él.

Así que de la primera media hora no puedo hablar, pero en el minuto 38 Sergio Camello resolvió una pérdida tontorrona de balón del Getafe de una forma eficaz y resolutiva desde bastante lejos, ciertamente. Luego un tipo del Getafe que se llama Lucho y que antes jugaba en Los Lunis remató de cabeza al larguero de Augusto Batasha. Juraría que es lo único que ha hecho esta chirigota de equipo en la primera parte.

Antes de finalizar el descanso, gol anulado al Rayo por mano después de un más que posible penalti a nuestro favor… ni un partido sin polémica.

En la segunda el Getafe salió mejor, pero tampoco es que sea mucho decir; el Rayo hacía contras peligrosas y el partido cogió algo de ritmo, cuando en el minuto 61 Batasha no calculó bien una salida para despejar de puños y le arreó una hostia gótica a Luis Vázquez en la base de la oreja; penalti claro… esta vez sí.

Afortunadamente para nosotros, el bueno de Augusto adivinó la trayectoria del balón impidiendo el empate para disgusto de los 10 o 12 «ultrasurillos» que portaban banderas con la cruz de Borgoña detrás de la portería y que daban el gol por hecho, además de dar bastante vergüenza ajena.

El Getafe desde ahí casi no hizo nada más en ataque y el Rayo seguía haciendo contras con peligro. En el 73, un recién entrado Randy Nteka transformó una de esas contras dejando el definitivo 0-2 en el marcador.

Partido muy completo y muy serio de los chicos de Iñigo Pérez, que afrontan el partido más importante de la historia reciente del Rayo este próximo jueves.

Con la permanencia prácticamente asegurada, ahora no existe otra cosa: hay que firmar el pase a la final contra el Estrasburgo… y eso es precisamente lo que vamos a hacer.

spot_img
spot_img

Noticias relacionadas

spot_img

Últimas noticias