El municipio ripense registra un respaldo del 70% mientras los centros educativos se organizan en piquetes y asambleas, en una jornada que termina con cargas policiales en la Universidad Complutense
La huelga educativa en la Comunidad de Madrid ha tenido en Rivas Vaciamadrid uno de sus epicentros indiscutibles. Con un seguimiento del 70% según los convocantes, el municipio se ha consolidado como uno de los bastiones de la protesta, con una actividad frenética desde primera hora en todos los centros educativos.
Piquetes informativos se desplegaron desde el amanecer en la totalidad de los CEIP e IES de la localidad. El del instituto Duque de Rivas llegó a cortar la Avenida de los Almendros, mientras que en el IES Europa la jornada derivó en un conflicto abierto entre el equipo directivo y las familias. El director del centro ha decidido sancionar a las estudiantes que secundaron la huelga, una postura que la Asociación de Familias del Alumnado (AFA) ha intentado revertir sin éxito. La respuesta del responsable del centro ha sido tajante: no piensa retirar las sanciones.
Al cierre de esta crónica, las asambleas de los centros ripenses se encontraban reunidas en la plaza del Ayuntamiento para determinar las siguientes acciones a emprender y se disponían a cortar diferentes accesos a la ciudad para visibilizar las protestas y la necesidad de implicación de toda la sociedad civil ripense.
La UCM, escenario de la mayor tensión
Lejos de Rivas, la Universidad Complutense de Madrid vivió los momentos más críticos de la jornada. Las cargas policiales contra estudiantes concentrados en la Ciudad Universitaria se saldaron con seis heridos —cinco manifestantes y un agente— y cinco detenidos. Fuentes estudiantiles denunciaron que la policía les impidió manifestarse y que varios compañeros acabaron en el hospital, uno de ellos con un brazo roto y hematomas múltiples.
Las versiones sobre quién ordenó la intervención son contradictorias. La institución universitaria emitió un comunicado en el que aseguraba no haber solicitado ni promovido la presencia policial en el campus. Sin embargo, el rectorado no ha aclarado públicamente si fue el propio rector quien contactó con las fuerzas de seguridad, una versión que circula con insistencia entre los estudiantes y que la universidad no ha desmentido de forma explícita.
El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, calificó las imágenes de «duras e inaceptables» y anunció una investigación interna para depurar responsabilidades.
Mientras tanto, la Consejería de Educación mantiene su pulso con los convocantes. La consejera Mercedes Zarzalejo ha calificado las reivindicaciones de «sin lógica ni sentido», aferrándose al acuerdo firmado con ANPE y CSIF y vigente hasta 2028. Los sindicatos reclaman una equiparación salarial a otras comunidades autónomas, la reducción del horario lectivo a 17 horas en secundaria y ratios máximas de 20 alumnos por aula.





