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Querida Irene:

Por Patricia Bermejo
Desde la comprensión de todo lo que habéis batallado, tanto en lo político como en lo personal, y desde el respeto por haber puesto el cuerpo tantas veces, creo que ahora mismo necesitamos algo por encima de todo: UNIDAD.

Quienes simpatizamos con la izquierda también sabemos movernos de nuestras posiciones. Sabemos que no es momento de egos, de siglas ni de nombres propios. Es momento de entender lo que nos estamos jugando y de estar a la altura.

Por favor, tanto misticismo y tanta declaración en el aire solo generan más desconfianza y más decepción entre quienes seguimos esperando que estéis a la altura de lo que necesitamos.

Coge el teléfono, llama a Ada, sentaos y poneos de acuerdo. Joder, si hace falta dar un paso atrás, se da. Si hay que ceder, se cede. ¿De verdad es tan difícil entender que hay algo mucho más importante que cualquiera de vosotras por separado?

Porque no estamos hablando de una disputa entre dirigentes. Estamos hablando de la vida de la gente. De llegar a fin de mes, de tener una vivienda digna, de poder trabajar sin dejarse la salud y de conservar los derechos y las libertades que tanto ha costado conquistar.

Es paz, trabajo y casa, como tú dices, o es arriesgarnos a perder derechos, sufrir más recortes y ver cómo se estrechan nuestras libertades.

Y quienes estamos al otro lado, quienes defendemos los servicios públicos y creemos que la política tiene que servir para mejorar la vida de la gente, no podemos cargar también con la decepción de veros incapaces de encontraros.

Todavía estamos a tiempo. Pero la unidad no se proclama: se construye. Y ahora toca demostrarlo.

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