spot_img

Rivas coserá su ciudad con 40 millones verdes del Banco de Desarrollo del Consejo de Europa

Destacadas

El municipio logra un crédito histórico del Consejo de Europa a 30 años para soterrar la vía y ganar un pulmón de 2,5 kilómetros. El Pleno aprueba el inicio del proyecto mientras la deuda municipal se desploma un 73%.

Rivas Vaciamadrid respira hondo. El Pleno del 30 de abril ha confirmado lo que muchos vecinos llevan décadas esperando: el dinero para enterrar la trinchera del Metro ya está en marcha. El Banco de Desarrollo del Consejo de Europa (BDCE) ha inyectado una línea de crédito inicial de 40 millones de euros, con un interés bajo cero político y hasta 30 años para devolverlo.

“No es un préstamo cualquiera”, celebran fuentes del Gobierno local. “Es un aval a nuestra salud financiera y a un proyecto que pone fin a una brecha absurda”. La operación, que podrá ampliarse según corran las obras, permitirá cubrir los raíles de la línea 9B a su paso por la ciudad. Adiós al ruido y a la cicatriz de hormigón. Hola a un corredor verde continuo de 30 metros de ancho que unirá el Cerro del Telégrafo con la zona industrial.

De vía muerta a corredor vivo

El proyecto, bautizado extraoficialmente como el tijeretazo urbano, transformará 2,5 kilómetros de infraestructura obsoleta en un parque lineal que acabará con la separación física entre barrios. La idea es que donde hoy solo pasa el tren, mañana haya juegos infantiles, bancos y árboles. Eso sí, el Ayuntamiento ya ha puesto sobre la mesa de la Comunidad de Madrid una exigencia: que la operación incluya una cuarta estación en la calle José Saramago.

Mientras los informes técnicos viajan de mesa en mesa (la Comunidad tiene tres meses para pronunciarse), el Consistorio ya ha enseñado la cartilla financiera. En el mismo pleno se ha liquidado el presupuesto de 2025 con un superávit de 6 millones y una deuda municipal que se ha reducido en un 73% en un solo año: de 9,5 a 2,55 millones.

Letra pequeña sin sustos

El crédito europeo, disponible hasta 2030, incluye dos años de carencia. Es decir, Rivas no empezará a devolverlo hasta que las máquinas ya estén sobre el terreno. Fuentes municipales destacan que este tipo de financiación solo se concede a proyectos que demuestren “alto impacto social y ambiental”, algo que la Agenda Urbana Rivas 2030 respalda al dedillo.

El Gobierno local aprovechó el envite para lanzar un dardo a Hacienda: «Nos exigen las mismas reglas de gasto que a un ayuntamiento en quiebra, cuando llevamos años en números verdes». Y los números cantan: el remanente de tesorería roza los 5,7 millones y el ahorro del último ejercicio supera los 5,2 millones.

La operación de cubrimiento, que aún espera el visto bueno definitivo de la Dirección General de Infraestructuras, convertirá a Rivas en un laboratorio europeo de cura de heridas urbanas. El tren, por fin, pasará sin dejar cicatriz.

spot_img
spot_img

Noticias relacionadas

spot_img

Últimas noticias