
Por Sergio J.
Cuando emprendas tu viaje a Itaca pide que el camino sea largo, lleno de aventuras, lleno de experiencias……asi comienza en poema de Ítaca de Konstantino Kavafis…..y continúa…. _pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes……ten siempre a Itaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años y atracar, viejo ya, en la isla, enriquecido de cuanto ganaste en el camino sin aguantar a que Itaca te enriquezca.
Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.
Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas._
Leipzig, nuestro Ítaca, nunca fue el destino, nuestro destino ha sido esta viaje, siempre fue asi. Yo fui consciente de ello hace muy poco, alguien a quien quiero muchisimo me lo hizo entender.
El Rayo emprendió un viaje por toda Europa llevando la bandera de humildad, de tolerancia, de antifascismo y antiracismo en un mundo cada vez más hostil e intolerante, en un deporte cada dia más elitista, injusto y desigual.
El equipo con menor presupuesto de La Liga, con la peor directiva de La Liga, el peor trato de La Liga y posiblemente, las peores condiciones en general de toda la liga, acarició el cielo en Leizpig, pero las puertas estaban cerradas para nosotros.
Deportivamente hablando, el Rayo no se sintió cómodo en ningún momento, quizás le pudiera la grandeza del escenario, creo que a todos nos pasó, era como estar fuera de lugar, como si aquello no fuera para nosotros. El caso es que el rival se llevo la copa sin un juego brillante, pero merecidamente, nada que reprochar.
Pero antes de que el árbitro pitase el conienzo del partido, nosotros ya habíamos ganado, ganamos en la clasificación para Europa el año pasado, hemos vivido una experiencia posiblemente irrepetible, hemos movido a un barrio entero al corazón de Europa, hemos tenido a todo un país pendiente de nosotros y hemos anclado al suelo de Vallecas, aún más si cabe, nuestro orgullo y nuestro sentimiento de pertenencia.
Ganar en Leizpig nos hubiera hecho felices, pero no nos hubiera hecho mejores.
En la vida, casi siempre se pierde, es lo normal, en Vallecas eso lo sabemos bien, pero como quería explicar Kavafis en su poema, en el viaje de la vida hay que disfrutar en cada etapa del camino, el viaje está en nuestro interior, nosotros somos, colectiva e individualmente, el viaje.
Hemos sido felices en este camino hasta Leizpig, como lo fuimos cuando volvimos del infierno o como lo fuimos cuando volvimos a primera. Enriquecerse con las experiencias y vivirlas con la gente a la que quieres, eso es Ítca.
Todo este sentimiento es difícil de explicar, pero la frase que mostró la afición rayista al terminar el partido, lo hace bastante bien: no conocí mayor victoria que contigo en una derrota.
Hoy y siempre, que viva el Rayo de la clase obrera.





