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Las monjas clarisas de Belorado, criadoras ilegales de perros

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Las monjas clarisas del convento de Belorado (Burgos) y Orduña (Vizcaya) se encuentran en el centro de una nueva controversia. Después de una crisis de fe y económica, 16 religiosas decidieron romper con el Vaticano. Desde entonces, han surgido numerosas informaciones sobre las actividades de este grupo.

En los últimos días, una protectora de animales de Burgos ha revelado a través de las redes sociales que las Clarisas gestionan un criadero de perros ilegal en el convento. Este negocio paralelo habría sido una fuente de financiación para las monjas, pero operaba sin los permisos necesarios.

«Desde Belorado, nos confirman que las monjas tienen en marcha un criadero de perros y que, una vez lo iniciaron, pretendieron solicitar la licencia», señaló la protectora en un comunicado. Sin embargo, una inspección realizada por el SEPRONA (Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil) reveló que el criadero presentaba irregularidades documentales. Las monjas no contaban con el certificado de núcleo zoológico, necesario para la crianza legal de estos animales, lo que las convierte en criadoras piratas.

La situación se agrava porque la venta de los perros se realizaba a través de internet, una práctica expresamente prohibida por la nueva Ley de Protección Animal. Esta ley establece estrictas regulaciones para la cría y venta de animales, con el objetivo de garantizar su bienestar y prevenir el maltrato.

Las autoridades locales están investigando el alcance de estas actividades y las posibles sanciones que podrían imponerse a las monjas clarisas. La comunidad religiosa ha evitado hacer declaraciones públicas, pero la presión aumenta conforme se conocen más detalles sobre el caso.

Contexto y Reacciones

«Es profundamente preocupante que un grupo religioso recurra a prácticas ilegales que afectan tanto a los animales como a la confianza de la comunidad», declaró un portavoz de la protectora de animales de Burgos. «Estamos trabajando para asegurar que los perros sean retirados de este entorno y reciban el cuidado adecuado».

Por otro lado, algunos miembros de la comunidad de Belorado han expresado su apoyo a las monjas, argumentando que la crisis económica y la falta de apoyo han llevado a la comunidad religiosa a tomar medidas desesperadas.

Próximos Pasos

Las autoridades continúan con las investigaciones y se espera que en los próximos días se tomen decisiones respecto al futuro del criadero y las posibles sanciones. Mientras tanto, las protectoras de animales están coordinando esfuerzos para rescatar a los perros y garantizar su bienestar.

Este incidente pone de relieve la necesidad de una mayor vigilancia y regulación de todas las actividades económicas, incluso las realizadas por comunidades religiosas, para garantizar que se cumplan las leyes y se protejan los derechos de los animales.

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