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La polémica publicidad de Ayuso: promociona un restaurante franquista con medios institucionales

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La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha vuelto a generar controversia tras utilizar las redes sociales institucionales para promocionar un restaurante en Pelayos de la Presa que durante años ha sido conocido por exhibir simbología franquista. El pasado martes, el perfil oficial de la Comunidad de Madrid publicó un vídeo en el que Ayuso animaba a los ciudadanos a visitar «El Mirador» para apoyar a los negocios de la Sierra Oeste, afectada por los incendios de este verano. «Siguen dando arroces a toda la zona, con la misma calidad de siempre», comentaba la presidenta en la grabación.

La elección del local no ha sido casual, ya que el restaurante El Mirador ha sido identificado durante años como uno de los «últimos templos del franquismo en Madrid», según un reportaje de Telemadrid de 2018. En sus paredes colgaban retratos de Francisco Franco, bustos del dictador, banderas preconstitucionales y otros objetos de exaltación del régimen. La propietaria del local, Rosa, defendía entonces públicamente aquella decoración como un «pequeño homenaje». Incluso en 2014, el Ayuntamiento de Pelayos de la Presa, gobernado por el PP, eligió este restaurante para celebrar el Día de la Mujer, pese a la evidente contradicción con los valores de igualdad que representa la fecha. Aunque los dueños aseguran haber retirado la simbología en 2019, las imágenes del local con iconografía franquista siguen circulando en redes sociales.

El establecimiento promocionado por Ayuso no es un caso aislado, ya que forma parte de la denominada «Ruta del 36», un circuito de bares y restaurantes repartidos por España que mantienen simbología y referencias de exaltación franquista. Estos locales, muchos de ellos vinculados a grupos ultraderechistas como Núcleo Nacional, juegan en el límite de la Ley de Memoria Democrática. Locales como Casa Pepe en Despeñaperros o el bar «Una, grande y libre» en Madrid son paradas obligadas para nostálgicos del fascismo, donde se vende merchandising franquista y se exhiben bustos del dictador. Su propietario, conocido como el «Chino facha», exhibe con orgullo su título de caballero de honor de la Fundación Francisco Franco.

La oposición ha criticado duramente la iniciativa. El secretario general del PSOE-M, Óscar López, señaló en redes sociales que Ayuso «ha elegido ir a recomendar un restaurante que es un mausoleo franquista», mientras que la portavoz de Más Madrid, Rita Maestre, también se pronunció sobre las «perlas franquistas» del local promocionado con el sello de la Comunidad. Desde el gobierno regional defienden que la intención era simplemente reactivar la economía de una zona castigada por los incendios. Sin embargo, muchos ciudadanos cuestionan que una institución pública se dedique a hacer publicidad de negocios privados, especialmente cuando estos tienen un historial vinculado a la exaltación de la dictadura. Esta polémica se suma a la creciente presión para que se aplique la Ley de Memoria Democrática, que prohíbe la exaltación pública del franquismo y la exhibición de su simbología.

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