El Partido Popular de Rivas atraviesa una situación interna cada vez más inestable tras la reciente dimisión de su número dos, Francisco Gallardo, cuya salida —oficialmente por “motivos personales”— ha estado rodeada de dudas y marcada posteriormente por informaciones sobre una posible obra ilegal en su vivienda.
El Partido Popular de Rivas Vaciamadrid atraviesa su peor momento orgánico desde las pasadas elecciones municipales. Seis concejales han renunciado a sus actas en menos de un año, y las aguas bajan turbias en la formación que lidera Janette Novo.
La cascada de dimisiones el pasado año con la renuncia de Ignacio Checa, número 8 de la lista electoral, cuyo hueco lo ocupó Amara María Gómez Garzón, vecina de Arganda del Rey, nombrada por el gobierno de Ayuso como directora del colegio Las Cigüeñas de Rivas el pasado octubre de 2025 siendo ya concejala, lo cual levantó ampollas en la comunidad educativa.
También presentaba su dimisión la pasada semana el número dos de la lista, Francisco Gallardo, quien alegaba “motivos personales”. Sin embargo, fuentes consultadas por este diario apuntan a que el edil se adelantaba a una inminente inspección municipal por una obra ilegal en su vivienda, cuyos datos no se ajustarían a la realidad. La licencia lleva denegada desde 2021, y podría ser que la misma Novo hubiese filtrado el caso para neutralizar a quien podría hacerle sombra en la confección de las próximas listas.
El relevo forzoso del ‘aparato’
A estas renuncias se suman las de Gemma Rodríguez y Laura Martínez, números 11 y 12 de la candidatura, que han optado por no recoger sus actas. Ambas ocupan actualmente puestos de confianza en el Grupo Municipal del PP de Rivas con retribuciones superiores a los 50.000 euros anuales y habrían optado por mantener sus puestos en lugar de pasar a ser concejalas, lo que implicaría renunciar a esas condiciones laborales.
La número 13, Noemí Castaño, también ha rechazado el acta, al igual que Nicolás Rodríguez, número 14 y padre de Gemma Rodríguez.
El ‘intruso’ que resiste
Quien sí ha roto el guión establecido es Pablo Lira, número 15 de la lista y conocido empresario de Arganda. Lira, quien fue secretario general del PP de Rivas hasta que el equipo de Isabel Díaz Ayuso lo apartó para imponer la candidatura de Janette Novo entonces diputada regional y concejala de Rivas. – Su presencia, lejos de calmar los ánimos, introduce un nuevo foco de tensión en un grupo que ya suma 15 nombres en poco más de dos años de mandato.
Liderazgo en entredicho
Con nueve concejales obtenidos en las pasadas elecciones —primera fuerza en la ciudad—, el PP de Rivas ha quemado ya hasta el número 15 de su lista, y aún restan dieciocho meses para los próximos comicios. La inestabilidad, lejos de resolverse, se enquista.
Según algunas fuentes, el hecho de que Janette Novo mantenga una gran presencia en las estructuras regionales y nacionales del PP —tanto en el entorno de Feijóo como en el de Ayuso—, ha hecho que descuide su implicación en la política local. Estas voces apuntan a que su actividad se centra en gran medida en órganos del partido a nivel autonómico y en actos fuera del municipio, lo que, a su juicio, se traduce en una menor atención a los problemas cotidianos de Rivas pese a haber sido la candidatura más votada.





