
Crónica por Juan Carlos Gómez «El Richal»

De momento, el entrenador blanco ha recuperado a un Vinicius Jr. que vuelve a buscar el uno contra uno, que pelea, que ayuda en defensa… ¿flor de un día? Pues el tiempo dará o quitará razones, y un Mastantuono, que también presionó mucho recuperando balones en ataque. El sábado pudimos ver un partido de poder a poder entre el segundo y tercer clasificado y no defraudó. La primera llegada la tenía Güler al irse de dos en la derecha, pero en la continuación de la jugada se rompió Foyth, y por lo que hemos podido saber, parece de gravedad, lo más negativo de todo el partido.
Una pared de Vini y Mbappé con tiro centrado de este, y un par de llegadas blancas como más destacado, y por el Villareal Pape Gueye le ganaba la espalda a Camavinga, quedándose solo ante Courtois, que se hace muy grande y la mandó fuera.
En la segunda parte, con los centrales blancos más arriba, presionando y robando balones, en uno de esos balones peleados por Vini, luchó hasta llegar a linea de fondo y, cuando parecía que el balón saldría, la metió al área pequeña, donde Mbappé no perdonó. 0-1 para el francés, que es garantía de goles.
Gerard Moreno tuvo dos, sobre todo una que mandó arriba que pudo cambiar el marcador. Con los cambios, el Madrid buscó todavía más la presión y el control del medio del campo y dio resultado en una nueva combinación de Vini y Mbappé, que tocaba una vez más en vez de pegarla a puerta, y Pedraza, que llegó tarde, le hacía penalti al francés. El astro galo lo lanzaba a lo Panenka, con clara dedicatoria a Brahim, que estaba en el campo.
Partido divertido, jugado de poder a poder y que, de momento, da esperanza a la parroquia blanca, que, aunque todavía queda mucho por hacer, ve cómo su equipo, de momento, vence… y convence.





